Escribe la sesión como siempre
La línea rápida de FLEXR: escribes la sesión como la escribirías en tu libreta y la app la convierte en una prescripción que el reloj entiende.
4 min de lectura

Todo coach tiene su forma de apuntar una sesión. Una línea corta, unas abreviaturas que solo entiende él y sus atletas, y poco más. Funciona porque lo sabes leer. El problema llega cuando esa línea tiene que viajar: al reloj del atleta, a una gráfica, a una comparación con lo que de verdad se hizo.
Por eso la línea rápida de FLEXR parte de una idea sencilla: escribes la sesión como siempre y la app la entiende.
Qué se escribe y qué se entiende
Estos son ejemplos reales, comprobados contra el intérprete:
6x400m @3:50/km r90se entiende como seis repeticiones de 400 m a 3:50 por kilómetro, con 90 segundos de descanso entre ellas.5x1000m z4 r2' + 10' z1son cinco series de 1000 m en zona 4 con 2 minutos de descanso, y después 10 minutos en zona 1.sentadilla 5x5 @80% r2'es sentadilla, cinco series de cinco al 80 %, con 2 minutos de descanso.4x500m remo @1:45/500 r1'son cuatro series de 500 m de remo a 1:45 cada 500 m, con un minuto de descanso.EMOM 12': 15 wall ballses un EMOM de 12 minutos con 15 wall balls cada minuto.
Fíjate en que ninguna es un formato nuevo que haya que aprender. Son las líneas que ya escribes en una hoja de cálculo, en las notas del móvil o en un mensaje a tu atleta. La diferencia es lo que pasa después de escribirlas.
La regla de oro: si no se entiende entera, no entra
Aquí está el punto que más nos importa. Si una línea no se entiende de principio a fin, no entra. No se adivina la parte que falta, no se rellena con un valor por defecto, no se interpreta «lo más probable».
Pongamos una línea con un ritmo al que le falta la unidad. Para una persona puede ser evidente lo que quiere decir. Para un sistema que va a mandar esa cifra a un reloj es una apuesta, y una apuesta que sale mal significa un atleta corriendo a un ritmo que nadie quiso prescribir. Preferimos pedirte que lo aclares antes de que algo falso llegue a la muñeca de nadie.
Esto cambia la relación con la herramienta. Cuando una línea entra, sabes que se ha entendido tal cual la escribiste. Cuando no entra, la corriges antes de que nada llegue al atleta, en lugar de descubrir el error semanas después en una analítica que no cuadra.
Por qué importa que se entienda de verdad
Hay dos razones prácticas, y las dos salen de lo mismo: una sesión entendida es una sesión con estructura.
El reloj recibe la sesión tal cual. Una prescripción estructurada es lo que permite que el reloj del atleta le guíe repetición a repetición: cuándo toca correr, a qué ritmo, cuándo descansar. Un texto libre solo se puede leer. Una sesión estructurada se puede seguir.
Las analíticas comparan lo prescrito con lo hecho. Si la sesión es solo texto, no hay con qué comparar. Cuando es una prescripción, FLEXR puede poner al lado lo que mandaste y lo que el atleta ejecutó, serie por serie. Así ves si el 3:50 por kilómetro fue 3:50, si el descanso de 90 segundos fue de 90 o de 140, si las cinco series de sentadilla se hicieron al peso que tocaba.
Sin esa estructura, el seguimiento depende de que el atleta te cuente cómo le fue y de que tú te acuerdes de lo que habías puesto. Con ella, el dato está ahí y es comparable semana a semana.
Cómo encaja en tu forma de trabajar
No tienes que cambiar de método. La línea rápida no impone una periodización, ni unas zonas, ni una forma de nombrar los ejercicios. Tú pones las zonas, tú pones los porcentajes, tú decides qué es una buena sesión. La herramienta solo hace una cosa: leer lo que escribes con exactitud.
Un ejemplo de principio a fin
Imagina que el martes toca calidad en pista. Escribes 6x400m @3:50/km r90. FLEXR lo entiende como seis repeticiones de 400 m con su ritmo y su descanso. El atleta abre la sesión en su reloj y recibe justo eso: seis bloques, cada uno con su objetivo, y los descansos contados. Cuando termina, la sesión vuelve a ti con lo que se hizo en cada repetición, al lado de lo que habías prescrito.
No hubo que reescribir nada ni traducir de un formato a otro. Fue la misma línea que habrías puesto en tu libreta.
Fiable antes que permisiva
Preferimos un intérprete que reconoce menos cosas y las reconoce bien a uno que lo acepta todo y falla en silencio.
Si programas a tus atletas con líneas cortas y quieres ver cómo se leen las tuyas, solicita acceso y pruébalo con tu próxima semana de entrenamiento.
Programa con tu método y que el reloj haga el resto.
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